San Juan de La Cruz; Juan de Yepes Álvarez (1542-1591)

Su nombre secular fue Juan de Yepes Álvarez. Nació el 24 de junio de 1542 en la pequeña localidad de Fontiveros, Ávila, en el seno de una familia de extrema pobreza. Su padre, Gonzalo de Yepes, provenía de una familia noble toledana, pero fue desheredado por casarse con una humilde tejedora, Catalina Álvarez. Huérfano de padre a temprana edad, Juan vivió una infancia de privaciones, trabajando como enfermero en un hospital de Medina del Campo para costearse los estudios en el Colegio de la Compañía de Jesús.

     En 1563 ingresó en la Orden del Carmelo, adoptando el nombre de Juan de San Matías, y continuó su formación en la prestigiosa Universidad de Salamanca, donde se ordenó sacerdote en 1567. Ese mismo año, un encuentro decisivo con Santa Teresa de Jesús en Medina del Campo cambió el rumbo de su vida: cautivado por su ideal de volver a la Regla primitiva del Carmelo, renunció a su intención de ingresar en la Cartuja y se unió a la reforma teresiana.

     El 28 de noviembre de 1568, en un pequeño y apartado lugar llamado Duruelo, fundó junto a otros frailes el primer convento de la rama masculina reformada, adoptando desde entonces el nombre por el que sería universalmente conocido: “Juan de la Cruz”. La reforma, que dio origen a los Carmelitas descalzos, no estuvo exenta de conflictos. La fricción con los Carmelitas calzados (de la observancia original) escaló hasta provocar su encarcelamiento en el convento de Toledo en diciembre de 1577, acusado de desobediencia.

     Permaneció nueve meses recluido en una celda estrecha y lóbrega, sometido a duras penitencias. Fue en este crisol de sufrimiento donde su genio poético alcanzó su punto más alto, componiendo de memoria los primeros versos de su obra cumbre, el Cántico espiritual, así como otros poemas fundamentales. Logró una milagrosa huida en agosto de 1578 y pasó el resto de su vida en Andalucía, donde, además de ocupar cargos como prior y vicario provincial, completó sus tratados en prosa: Subida al Monte Carmelo, Noche oscura del alma y Llama de amor viva.[1]

     Nuevamente relegado de sus cargos por disputas internas en la Orden y en la pobreza más absoluta, falleció en Úbeda, Jaén, el 14 de diciembre de 1591, a la edad de 49 años, pronunciando como últimas palabras: “Hoy cantaré el Oficio en el cielo”. Fue beatificado en 1675, canonizado en 1726 y declarado “Doctor de la Iglesia” por el papa Pío XI en 1926, recibiendo el título de “Doctor Mysticus”. En 1952, fue nombrado patrono de los poetas en lengua española.

     Otros textos relacionados:

  • María Zambrano: “San Juan de la Cruz” (La Verónica, La Habana, noviembre de 1942), La Cuba secreta y otros ensayos, edición e introducción de Jorge Luis Arcos, Madrid, Ediciones Endymion, 1996, pp. 81-85.
  • San Juan de la Cruz (1591-1991), Matanzas, Ediciones Vigía, 1993. Contiene: Cintio Vitier: “A San Juan de la Cruz” y Fina García Marruz: “San Juan de la Cruz: de la palabra y el silencio”.
  • Cintio Vitier: “A San Juan de la Cruz (1542-1942)”(Luz ya sueño, 1938), Obras 8. Poesía 1, compilación prólogo y notas de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2007, pp. 71-72.
  • Cintio Vitier: “San Juan de la Cruz (1591-1991)”, Obras 1. Poética, prólogo de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1997, pp. 236-247.
  • Cintio Vitier: “A San Juan de la Cruz (1591-1991)”, Versos de la nueva casa(1991-1992), Obras 10. Poesía 3, prólogo, compilación y notas de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2011, p. 167.
  • Roberto Méndez Martínez: “El ciervo herido. En torno a la huella de San Juan de la Cruz en los Versos sencillos”, Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, La Habana, julio-diciembre de 1992.
  • Jorge Luis Arcos: “María Zambrano y José Lezama Lima: una comunión en torno a la Noche Obscurade San Juan de la Cruz”, Albur, órgano de los estudiantes del I.S.A.”, año IV, núm. especial, La Habana, mayo de 1992, pp. 174-177.
  • Amauri F. Gutiérrez Coto: “San Juan de la Cruz y Santa Teresa de Jesús”, en “Clavileño: un sol que no se puso”, Clavileño. Cuaderno mensual de poesía, La Habana, 1942-1943, núm. 1-7, edición de Amauri F. Gutiérrez Coto, Junta de Andalucía/Feria del Libro del Libro de La Habana, 2010, pp. 35-40.

Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1] “Hay en sus páginas una sensación palpable de olvido y vacío de todo, de espesa negrura implacable y desolada, aquel eco de abandono inmenso que solo lo podríamos relacionar, con aquel imponderable, que hizo exclamar con desgarramiento grande, cuando parecía la hora tremenda del poder de las tinieblas, al hijo del Hombre: ¿Por qué me has abandonado?” (Ángel Gaztelu: “San Juan de la Cruz en su Noche”, Nadie Parecía. Cuaderno de lo Bello con Dios, La Habana, febrero de 1943, no. 6, p. 78).