Compañía De Jesús (societas iesu). Es la congregación religiosa masculina más importante fundada en el siglo xvi en el seno de la Iglesia católica. Fue creada por San Ignacio de Loyola (1491-1556), un soldado español que, tras una conversión, experimentada durante su convalecencia por una herida de guerra, se dedicó a la vida espiritual y a los estudios. El 15 de agosto de 1534, Ignacio y sus primeros seis compañeros (entre ellos San Francisco Javier) tomaron votos de pobreza y castidad en la colina de Montmartre, en París, con el propósito de trabajar como misioneros. Sus miembros son conocidos como jesuitas. La orden recibió la aprobación papal mediante la bula Regimini militantis Ecclesiae del Papa Paulo iii el 27 de septiembre de 1540.
Un rasgo distintivo de esta orden es su cuarto voto de obediencia directa al Papa (además de los tres votos habituales de pobreza, castidad y obediencia), que los compromete a realizar cualquier misión que el Pontífice les encomiende, sin importar las condiciones geográficas. Esta característica, inspirada en la visión de Ignacio, refleja su propósito de ser una “compañía” itinerante al servicio de la misión universal de la Iglesia, dispuesta a ser enviada “entre turcos o cualquier otro infiel”. A diferencia de las órdenes monásticas tradicionales, los jesuitas no usan un hábito distintivo, no están sujetos a clausura y no rezan el oficio divino en coro.
Durante la Contrarreforma, los jesuitas se convirtieron en el principal instrumento de la Iglesia Católica para frenar el avance del protestantismo. Sus dos grandes campos de acción fueron la educación y las misiones. Fundaron numerosos colegios y universidades en toda Europa, implementando el innovador método pedagógico de la Ratio Studiorum, que enfatizaba el aprendizaje gradual, los ejercicios regulares, las competencias entre estudiantes y una formación integral que incluía disciplinas como esgrima, música, idiomas y arquitectura militar. Esta red educativa les permitió educar a las élites dirigentes del continente y consolidar la lealtad al catolicismo.
En el ámbito misionero, jesuitas como San Francisco Javier llevaron el evangelio a India y Japón, mientras que otros como Matteo Ricci, Roberto de Nobili y Eusebio Kino realizaron una intensa labor en China, India y América, respectivamente, donde fueron reconocidos como “hombres de sabiduría y ciencia”. Su labor misionera en Etiopía (1557-1635) es también un caso paradigmático de los intentos de la Iglesia por recuperar terreno frente a la expansión protestante y compensar las pérdidas en Europa. Debido a su enorme influencia política y eclesiástica, la orden fue suprimida por el Papa Clemente xiv en 1773 bajo presión de las cortes borbónicas, pero fue restaurada por Pío vii en 1814.

