Orden de los Carmelitas Descalzos (Ordo Fratrum Carmelitarum Discalceatorum Beatae Mariae Virginis de Monte Carmelo). Conocida por sus siglas O.C.D., es una orden mendicante católica surgida en el siglo xvi como resultado de la reforma de la Orden del Carmen impulsada por Santa Teresa de Jesús y San Juan de la Cruz. La Orden debe su nombre al uso de alpargatas (sandalias) en lugar de calzado cerrado como signo de austeridad y retorno a la vida sencilla de los primeros ermitaños del Monte Carmelo.

     El origen de la reforma se remonta a 1562, cuando Santa Teresa de Jesús fundó el primer convento de Carmelitas descalzas en la ciudad de Ávila, bajo el nombre de San José, con el propósito de retornar a la observancia primitiva de la Regla de San Alberto, caracterizada por la pobreza, la clausura rigurosa y la oración contemplativa. Poco después, en 1568, Teresa extendió la reforma a la rama masculina de la Orden. Contó para ello con la colaboración de San Juan de la Cruz (entonces conocido como Juan de Santo Matía), quien junto con Antonio de Jesús fundó el primer convento de frailes Carmelitas descalzos en Duruelo (Ávila), el 28 de noviembre de 1568. Fue en esa ocasión cuando Juan adoptó el nombre de “de la Cruz”, con el que sería universalmente conocido.

     La relación entre ambas figuras fue fundamental para el desarrollo de la reforma. Juan de la Cruz, ordenado sacerdote en 1567, conoció a Teresa de Jesús en Medina del Campo y fue inmediatamente fascinado por su proyecto de restaurar el espíritu original del Carmelo. Por petición de la Santa, en 1572, Juan se convirtió en confesor y vicario del monasterio de la Encarnación de Ávila, donde Teresa era priora. Sin embargo, la adhesión a la reforma no estuvo exenta de dificultades: Juan llegó a ser encarcelado durante varios meses debido a acusaciones injustas por parte de los frailes calzados que se oponían a la reforma, logrando escapar de manera intrépida gracias a la ayuda de Santa Teresa.

     El 22 de junio de 1580, el Papa Gregorio xiii expidió el decreto Pia consideratione, mediante el cual los Carmelitas descalzos fueron establecidos como una provincia separada dentro de la Orden del Carmen. Si bien aún estaban sujetos al Prior General de los Carmelitas en Roma, se les permitía elegir sus propios superiores y redactar sus propias constituciones. En el Capítulo General celebrado en Alcalá de Henares en marzo de 1581 se establecieron oficialmente las constituciones de los Descalzos y se eligió al primer provincial, Jerónimo Gracián. Finalmente, en 1586, el Papa Sixto v separó definitivamente a los Carmelitas descalzos de los Calzados, reconociéndolos como una orden independiente. Su independencia total quedó confirmada en 1593, año en que se erigieron canónicamente como orden distinta.

     Actualmente, la Orden de los Carmelitas descalzos cuenta con aproximadamente 3,978 miembros en todo el mundo, incluyendo 2,897 sacerdotes. Su casa generalicia se encuentra en Roma, en el Corso d’Italia 38. A la Orden se asocia también la rama seglar (OCDS), abierta a laicos que desean vivir la espiritualidad carmelitana en su vida cotidiana.