Para Doña Cristina Bolaños de Vitier,
por ella y por haber engendrado
a Cintio Vitier, que nos regala
la verdad de su poesía y su arte magistral,
y por haberse casado con Fina García Marruz,
encargada, según el verso adorable de Martí,
de enterrar a la muñeca sin brazos
en la mañana de la arena playera,[2]
y por haber engendrado a Sergio y a
José María, como un Potosí
que dijera sí en un gallito de ají.
Homenaje a la familia entera de
J. Lezama Lima.
Marzo y 1966.
Tomado de La amistad que se prueba, estudio introductorio, transcripción, notas, cronología y bibliografía de Amauri Gutiérrez Coto, Santiago de Cuba, Editorial Oriente, 2010, pp. 99-100.
Notas:
Véase Abreviaturas y siglas
[1] Órbita de José Lezama Lima, Armando Álvarez Bravo, comp., Ediciones UNEAC, La Habana, 1966. Véase el poema “Verso amigo” de Fina García Marruz (Obra poética, prólogo de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2008, 2 t., t. II, pp. 294-2verso amigo 97), que dedica “a Lezama, por su Órbita, recordando algunos versos preferidos de Enemigo rumor”. (N. del E. del sitio web).
[2] JM: “Los zapaticos de rosa” (La Edad de Oro, Nueva York, septiembre de 1889), Versos en periódicos y otras publicaciones (1869-1889), OCEC, t. 15, p. 174.

