Desde que el padre José Martí decidió alzarse al mayor esplendor que ha sido nuestro, la sangre corrió hacia el lado del espíritu. Nos dejó la sangre como escala de Jacob, que ascendía con el sentir de las plantas y el vivir de los animales inocentes.
José Lezama Lima: “Carta a Fina García Marruz”, La Habana, junio de 1961, Cómo las cartas no llegan…, introducción, selección y notas de Ciro Bianchi Ross, La Habana, Ediciones Unión, 2000, p.