Orplid. Según Eduard Mörike (1804-1875), pastor protestante y poeta alemán, Orplid es un país de ensueño, una isla ficticia que representa una “esfera propia de poesía” y encarna el anhelo de reconciliación entre la realidad y la creación poética. Esta idea la concibió Mörike durante sus años de estudio en Tubinga junto con un amigo, como una suerte de refugio imaginario. Las características de este lugar aparecen detalladas en su novela El pintor Nolten.