En la mitología griega, poeta y músico. Recibió la lira de Apolo y las Musas le enseñaron a tocar. Con su canto y música conmovía a las fieras, a los árboles y a las rocas del Olimpo, arrastrándolos tras de sí. Se casó con la ninfa Eurídice, de la que, muerta por una mordedura de serpiente, obtuvo la libertad con el encanto de su lira, a condición de que, mientras anduviera por las regiones infernales, no habría de volver la cabeza para ver si su esposa lo seguía. No cumplió este requisito, y Eurídice se desvaneció. Entonces, desesperado vagó por los desiertos hasta que fue muerto, y su cabeza, que separada del tronco seguía llamando a Eurídice, fue flotando hasta Lesbos, donde las Musas le dieron sepultura.