A JOSÉ IGNACIO RODRÍGUEZ
Mi amigo muy estimado:
Debiera darme vergüenza escribir para dar una molestia a quien se toma tantas por servir a los demás. Pero, ¿cómo lo evito? Ofrecí a Sáenz Peña pedir a usted, para un encargo que me hizo, los discursos en inglés que pronunció sobre el Zollverein[1] en la Conferencia—los dos de actas, y uno más que no me explicó bien, y acaso es el que dijo al discutir lo del Atlántico, sobre retirar la Argentina su protección a los vapores si se aumentasen los derechos de las lanas.—Me sería también necesario el 2º discurso de Henderson.—[2]
Le empeñé palabra a Sáenz Peña de pedir a V. en su nombre estos papeles; pero quería ir yo mismo a Washington, para atenuar con el cariño de mi visita el enojo que le causo, y para unas diligencias menos amables que no puedo por ahora hacer. Espero, pues, que pueda sin mucho trabajo hacerme recoger, aunque sea como préstamo, los discursos que le pido,—y que crea que no por escribirle poco, lo quiero menos, ni recuerdo con tibieza las horas de ánimo y ternura que le debió en la niñez
su
[Nueva York] Mayo 28 [de 1890]
120 Front St.
OC, t. 20 p. 367. Cotejada con una fotocopia del manuscrito original.
Tomado de José Martí: Epistolario, compilación, ordenación cronológica y notas de Luis García Pascual y Enrique H. Moreno Plá; prólogo de Juan Marinello, La Habana, Centro de Estudios Martianos y Editorial de Ciencias Sociales, 1993, t. II, pp. 201-202.
Notas:
Véase Abreviaturas y siglas
[1] Véase JM: “El proyecto del Zollverein” (El Partido Liberal, México, 3 de diciembre de 1889), Otras crónicas de Nueva York, investigación, introducción e índice de cartas de Ernesto Mejía Sánchez, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1983, pp. 126-128.
[2] John B. Henderson, delegado de los Estados Unidos a la Conferencia Internacional Americana.
[3] En carta a Gonzalo de Quesada, Martí le recomienda: “Dígale a José Ignacio que, entren y salgan congresos, yo soy siempre para él el niño amoroso y agradecido a quien llevaba de paseo al Calabazar”. [Nueva York, abril de 1892, EJM, t. III, p. 81. (N. del E. del sitio web)].

