Hades. Una de las figuras centrales de la mitología griega, cuyo nombre designa tanto al poderoso dios del inframundo como al sombrío reino de los muertos que él gobierna. Es hijo de los titanes Cronos y Rea, y hermano mayor de Zeus y Poseidón. Según el mito, fue devorado por su padre al nacer, siendo liberado posteriormente junto a sus hermanos por Zeus para enfrentarse a los titanes en la Titanomaquia.
Tras la victoria, los tres hermanos sortearon el dominio del universo: Zeus obtuvo el cielo, Poseidón los mares y Hades recibió el inframundo, el tenebroso reino subterráneo al que llegan las almas de los difuntos. Allí gobierna acompañado por su esposa Perséfone, a quien raptó para hacerla reina del mundo subterráneo.
El rapto de Perséfone, hija de Deméter (diosa de la agricultura), es el mito más célebre protagonizado por Hades. Cuando Deméter, desconsolada, descuidó sus funciones provocando el fin de las cosechas y la hambruna en la Tierra, Zeus intervino para que Perséfone fuese devuelta. Sin embargo, Hades la engañó para que comiera seis semillas de granada, lo que la obligó a pasar esa misma cantidad de meses al año junto a él. Durante esos meses de ausencia, Deméter sume al mundo en el frío y la esterilidad, explicando así el origen de las estaciones.
Al reino de Hades se accedía cruzando los ríos Aqueronte o Estigia, transportados por el barquero Caronte, quien exigía una moneda (un óbolo) para el pasaje. La entrada estaba custodiada por Cerbero, el feroz perro de tres cabezas que impedía la salida de las almas.

