Catedral De La Habana. Conocida oficialmente como la Catedral de la Virgen María de la Inmaculada Concepción, es uno de los edificios más emblemáticos de Cuba. Ubicada en el corazón de La Habana Vieja, en 1982 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su historia se remonta a 1748, cuando los jesuitas colocaron la primera piedra de lo que sería su iglesia y oratorio. Sin embargo, tras la expulsión de la Orden en 1767, el edificio, aún inconcluso, fue transformado en catedral por orden del obispo Felipe José de Tres Palacios en 1778.

     Desde el punto de vista arquitectónico es un magnífico ejemplo del llamado “barroco cubano”, en que se destaca su fachada asimétrica y sus dos torres campanarios de desigual altura. El interior se organiza en un rectángulo de aproximadamente 34 por 36 metros, con tres naves y ocho capillas laterales, destacando la antigua capilla de Nuestra Señora de Loreto. Entre sus valiosas obras de arte se encuentran los trabajos de orfebrería en el altar mayor, ejecutados por el italiano Bianchini en 1820, y los frescos del pintor francés Jean-Baptiste Vermay.

     Más allá de su valor religioso y arquitectónico, la Catedral es un símbolo cultural de la nación cubana. La plaza que la rodea, conocida originalmente como Plaza de la Ciénaga, fue descrita por el escritor José Lezama Lima como “la zona del primer hechizo habanero” mientras que Alejo Carpentier definió su fachada como “música convertida en piedra”.