Universidad de Salamanca. Es la institución de educación superior más antigua de España y del mundo hispánico, y la tercera más antigua de Europa que continúa en funcionamiento. Su origen, como el de las universidades medievales, se remonta a una escuela catedralicia cuya existencia está documentada en 1130. Fue en 1218 cuando el rey Alfonso ix de León la fundó oficialmente como “Estudio General del Reino”. Más tarde, el rey Alfonso x, el Sabio otorgó su Carta Real el 8 de mayo de 1254, estableciendo normas de organización y dotándola de doce cátedras de enseñanza. El reconocimiento definitivo como Universidad llegó en 1255, mediante una bula del papa Alejandro iv que confirmó el estatus de la institución, declaró la validez universal de sus grados y le concedió su sello propio, situándola al nivel de las universidades de Bolonia, París y Oxford.

     A lo largo de los siglos, la Universidad de Salamanca se consolidó como un centro de saber de primer orden. Su Edad de Oro coincidió con el Renacimiento y la expansión imperial española. Fue en sus aulas donde tomó forma la Escuela de Salamanca, un movimiento teológico y jurídico encabezado por figuras como el dominico Francisco de Vitoria, quien llegó en 1526. Este grupo de maestros revolucionó el pensamiento occidental al sentar, desde sus cátedras, las bases del derecho internacional moderno, la economía (desarrollando conceptos como el del “precio justo”) y los derechos humanos, debatiendo apasionadamente la legitimidad de la conquista de América y el trato a los pueblos indígenas.

     El patrimonio arquitectónico de la universidad es también de valor excepcional. El edificio de las Escuelas Mayores, sede histórica, alberga la famosa Fachada o Portada Rica, una obra cumbre del plateresco. En su interior destaca el paraninfo (“Aulas de Fray Luis de León”) y la biblioteca antigua. Frente a él, en el Patio de Escuelas Menores, se encuentra el Cielo de Salamanca, un impresionante mural astronómico pintado por Fernando Gallego en el siglo xv que decoraba la bóveda de la antigua biblioteca. Su influencia es tal que la ciudad de Salamanca fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988. Por sus aulas han pasado figuras inmortales de la cultura, como el autor del Quijote, Miguel de Cervantes, el poeta fray Luis de León o el conquistador Hernán Cortés, quien estudió leyes.

     Actualmente, la Universidad de Salamanca sigue siendo un referente académico, especialmente en humanidades y lenguas, siendo la institución encargada de la enseñanza del español para extranjeros a través de sus emblemáticos Cursos internacionales.