Religioso francés. Predicador de la primera Cruzada. La leyenda le atribuye un papel preponderante en la preparación de esta, pero su campaña en pro de ella empezó después del concilio de Clermont de 1095, en que se acordó emprenderla. Partió al frente de una indisciplinada multitud entregada al pillaje, por lo que fue en gran parte exterminada por los húngaros y los búlgaros; pasó a Constantinopla sin lograr el apoyo del emperador griego y después de atravesar el Bósforo presenció la destrucción casi total de los restos de sus gentes en las inmediaciones de Nicea. Estuvo en el sitio de Antioquía, y volvió a Europa, para acabar sus días en el monasterio fundado por él, cerca de Lieja.