Diario de La Marina. Periódico habanero. Se fundó en 1832 con el nombre de El Noticioso y Lucero de La Habana. En 1844 adoptó su nombre definitivo. Fue el más longevo de los periódicos cubanos, pues se publicó hasta 1960. Durante el siglo xix se caracterizó por su apoyo al régimen colonial español, y durante el xx, por su conservadurismo,[1] “rayano en la más franca reacción casi siempre”.[2]
En El Diablo Cojuelo aparece una graciosa nota periodística “[El Diario de la Marina tiene desgracia]”, que se ha atribuido tradicionalmente a José Martí. De acuerdo con los editores de Obras completas. Edición crítica, “la semejanza entre su tono y el del artículo de fondo de El Diablo Cojuelo, escritos ambos en primera persona del singular, así como el predominio de la intención analítica sobre la sátira o la chanza, parecen confirmar tal atribución”.
El 10 de noviembre de 1894 desde las páginas del periódico Patria, Martí respondió al Diario de la Marina, por un artículo publicado en sus páginas titulado “Exageraciones”, acerca de un supuesto plan conspirativo organizado por el Partido Revolucionario Cubano.[3]
[Tomado de OCEC, t. 17, p. 444. (Nota modificada por el E. del sitio web)].
Notas:
Véase Abreviaturas y siglas
[1] “El Diario de la Marina, uno de los periódicos más reaccionarios de la Isla, […] vinculado históricamente a la élite colonial opuesta a la independencia de Cuba, y luego, en la República, aliado a los intereses de la oligarquía, el latifindio y los gobiernos de turno, de ahí su negativa fama entre el pueblo cubano”. (Remigio Ricardo Padrón: “Gastón Baquero, el ensayo como acto de comunicación estética”, Una señal menuda sobre el pecho del astro, selección, prólogo y cronología de RRP, Holguín, Ediciones La Luz, 2014, p. 17). Véase Gregorio Ortega: “128 años de infamia”, Lunes de Revolución, La Habana, 6 de abril de 1959, no. 39, pp. 6-7.
[2] Salvador Arias: “Martí en Jorge Mañach”, ACEM, La Habana, 1997, no. 20, p. 166.
[3] JM: “Al Diario de la Marina”, Patria, Nueva York, 10 de noviembre de 1894, no. 136, pp. 1-2; OC, t. 3, pp. 351-360.

