Baltasar Gracián y Morales (1601-1658)

Escritor y filósofo español del Siglo de Oro, reconocido como una de las figuras cumbres de la prosa filosófica y moral en lengua castellana. Nació el 8 de enero de 1601 en Belmonte de Gracián (Aragón) e ingresó en la Compañía de Jesús a los 18 años. Después de concluir sus estudios de teología y filosofía, ejerció como profesor en varios colegios jesuitas y desempeñó cargos de predicador, confesor y rector. Su vida transcurrió principalmente en ciudades aragonesas como Zaragoza, Huesca y Tarragona, bajo la protección de su mecenas y amigo Vicencio Juan de Lastanosa.

     La obra literaria de Gracián, de carácter eminentemente moral y filosófica, se caracteriza por un estilo denso, conceptista y aforístico, pletórico de agudeza y profundidad. Entre sus escritos más influyentes destacan: El Héroe (1637), un tratado sobre las cualidades del hombre excepcional; El Político (1640), donde presenta a Fernando ii, el Católico como modelo de gobernante; Oráculo manual y arte de prudencia (1647), su obra más universal, es un compendio de 300 máximas comentadas sobre la conducta humana, traducido a numerosas lenguas; y El Criticón (1651-1657), su obra magna, una extensa alegoría novelada sobre la vida humana como un viaje lleno de desengaños, considerada una de las mejores novelas filosóficas en español.[1]

     Estos libros, publicados a menudo sin la autorización de sus superiores, le acarrearon conflictos con la orden jesuita, por ejemplo, la publicación de la primera parte de El Criticón le valió una severa reprensión y la expulsión de su cátedra. Finalmente, fue sancionado y desterrado a Graus (Huesca). Falleció en Tarazona, el 6 de diciembre de 1658.

     La obra de Gracián se enfoca en el análisis de la conducta del ser humano, la búsqueda de la excelencia personal y la crítica del engaño en el mundo. Su pensamiento, pesimista y lúcido, ha influido en filósofos como Schopenhauer[2] y Nietzsche, y su estilo sentencioso lo consagra como un maestro del aforismo y una de las voces más penetrantes del barroco español. Véase el ensayo de Fina García Marruz: “Gracián y Martí” (1960), Hablar de la poesía, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986, pp. 359-368.


Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1] Schopenhauer en El mundo como voluntad y representación (1818), escribía que El Criticón era “quizá la más grande y la más bella alegoría que había sido escrita jamás” y, catorce años después, en una carta fechada el 16 de abril de 1832, aseveraba: “Mi escritor preferido es este filósofo Gracián. He leído todas sus obras. Su Criticón es para mí uno de los mejores libros del mundo”.

[2] Schopenhauer tradujo al alemán el Oráculo manual y arte de prudencia. Esta versión, muy fiel al espíritu de Gracián, fue conocida por Nietzsche, que dijo en una de sus cartas: “Europa no ha producido nada más fino ni más complicado en materia de sutileza moral”.