Nombre que se dio a la princesa Juana, hija de Enrique iv de Castilla y de Juana de Portugal, por suponer la opinión pública que era ilegítima e hija del favorito del rey, Beltrán de la Cueva. Fue desplazada del trono, primero por su tío Alfonso (“farsa de Ávila”, 1465) y luego por su tía Isabel (la futura Isabeli). A la muerte de su padre se desató la guerra de Sucesión de Castilla (1475-1480). Juana renunció al trono en 1479.