Heraclio Martín de la Guardia (1829-1907)
Escritor, periodista, militar, político y diplomático venezolano. Nació y murió en Caracas. Estudió en el colegio de La Paz, dirigido por José Ignacio Paz del Castillo, y en la Universidad Central de Venezuela; con posterioridad, cursó la Academia de Matemática como cadete. A partir de 1844 militó en el Partido Liberal e integró, con el grado de teniente, el Ejército Pacificador del Orituco de 1846 a 1848. Por esta fecha, ascendido a comandante, radicó en el servicio de Milicias de Caracas.
Inició la carrera literaria escribiendo para el teatro, de su producción son los dramas: Cosme II de Medicis (1849), Don Pedro de Portugal (1851), Luisa de Lavalliére (1853), Don Fadrique (1856) y Parisina (1858), estrenados exitosamente en Caracas. En 1850, Francisco Aranda, secretario del Interior y Justicia, lo encargó de la Sección de Fomento en su despacho, y lo impulsó a escribir para la prensa política; en ese mismo año, fundó El Almirante, semanario liberal que apoyó la candidatura presidencial de José Gregorio Monagas. En 1854, junto a Ramón Ramírez, fundó Los Obreros del Porvenir, y con Ramón Alcalá Piña redactó El Americano (1855-1857), semanario liberal favorable a Monagas y a la creación de la Confederación Colombiana.
Sus vinculaciones con el régimen de la llamada “oligarquía liberal” le ganó enemistades, y a la caída del gobierno de José Tadeo Monagas, en 1858, fue investigada su actuación frente a la sección de Fomento; para subsistir estableció una fábrica de velos. En 1859, su padre fue asesinado por la soldadesca. Fundó en 1860 una imprenta en Caracas, y al año siguiente fue encarcelado, acusado de escribir un decreto contra la dictadura de José Antonio Páez. Se exilió en Puerto Rico, donde permaneció desde 1861 a 1863. Tras el Pacto de Coche, que puso fin a la Guerra Federal, regresó a Venezuela y fue nombrado secretario de gobernación del Distrito Federal. Secretario particular del general Manuel Ezequiel Bruzual, participó en los combates contra la “Revolución Azul” en 1868. Fue senador por el Distrito Federal en el Congreso Constituyente de 1873. Asumió la redacción del diario La Nación en 1884, y en 1886 fue cónsul general en México. Desvinculado de la política se dedicó a la literatura, y su casa se convirtió en importante centro de tertulia. Fue miembro de la Academia Venezolana de la Lengua desde 1887, y correspondiente de la española. Se le considera el fundador del teatro nacional venezolano.
Su poema “Una noche en La Habana” describe la vida encadenada y de falso lujo en la Cuba colonial. Sostuvo amistad con José Martí desde la estancia de este en Caracas, y le dedicó su poema “El centenario del Libertador”. Véase la carta de fecha 10 de abril de 1885, en OCEC, t. 22, pp. 315-316, que Martí le escribió a su amigo venezolano con ese motivo. En la crónica “Centenario de Andrés Bello”, Martí escribió que los “versos [de Heraclio Martín de la Guardia] no se arrastran por la tierra, como cansados peatones, sino que ostentan como escogidos guerreros, la armadura sonante y reluciente”. (OCEC, t. 8, p. 133).
[Tomado de OCEC, t. 8, pp. 165-166. (Nota modificada ligeramente por el E. del sitio web)].

