Guillermo Tell Villegas (1823-1907)

Abogado y político venezolano. Graduado en la Universidad Central de Caracas, su vida política se inició en los días de la Guerra Federal. Fue gobernador de Cojedes y con posterioridad de Barinas en 1859, diputado en la Asamblea de la Victoria en 1863, y subsecretario del Interior y Justicia en el gobierno del mariscal Juan Crisóstomo Falcón. En agosto del mismo año, ejerció ese ministerio e interinamente el de Relaciones Exteriores por ausencia del titular del ramo. Firmó el Decreto de Garantías Constitucionales que eliminaba la pena de muerte, el destierro y la confinación para los enemigos políticos del gobierno; garantizaba la libertad de expresión y extendía el derecho al voto a los mayores de 18 años.

     En 1864 era miembro de la Alta Corte Federal y en 1866 fue nuevamente nombrado para ese cargo. Participó en la revolución contra el gobierno de Falcón, y fue vicepresidente de la reunión efectuada en Caracas con el fin de conciliar las posiciones de dicho gobierno y las exigencias de los opositores. Elegido presidente de la Cámara de Diputado en abril de 1868, estuvo junto a José Tadeo Monagas en las conferencias del “Sans Souci” al triunfo de la “Revolución Azul” en junio del mencionado año, y se convirtió en figura clave del nuevo gobierno creado. Ministro de Relaciones Exteriores, ejerció funciones de presidente del Consejo de Gobierno, encargándose de la presidencia de la República el 28 de junio de 1868. Durante su mandato, concedió la amnistía a los presos políticos, declaró vigente la Constitución Federal de 1864, la unión de los partidos, la reivindicación de los derechos ciudadanos, la práctica del derecho federal y el derrocamiento del régimen establecido por Falcón.

     A comienzos de 1869, fue nombrado segundo Designado de la República y se encargó nuevamente de la Presidencia, ante la ausencia de José Ruperto Monagas, que se encontraba en campaña. Siendo Presidente encargado, decretó honores oficiales a los restos mortales del general Ezequiel Zamora, así como honores y traslado a Venezuela de los restos del doctor José María Vargas desde Nueva York, honores a la memoria de José Gregorio Monagas, la erección de una estatua ecuestre a Simón Bolívar en la plaza municipal de Caracas, la disponibilidad de crédito para el sostenimiento de los colegios nacionales y el indulto de los comprometidos en los sucesos de 1868.

      A la vuelta de Monagas a la presidencia, asumió el Ministerio del Interior. En 1870 se encargó del Poder Ejecutivo nuevamente ante otra ausencia de Monagas, que combatía la Revolución Liberal dirigida por Antonio Guzmán Blanco. A raíz del triunfo de este, se retiró de la política activa. En 1876 fundó el colegio La Paz, desde el cual realizó una destacada labor pedagógica. Escribió, en 1884, Gramática castellana y, en 1887, Homófonos de la lengua castellana. Fue nombrado Ministro de Instrucción Pública en 1889 y, en 1892, presidente del Consejo Federal en el gobierno de Raimundo Andueza; asumió la Presidencia de la República internamente ante los sucesos de la Revolución Legalista de Joaquín Crespo, después de la salida del país de Andueza. Al triunfo de Crespo, salió al exilio, y regresó definitivamente retirado de la política. Fue autor de otras obras, como un importante ensayo sobre la Instrucción Popular, publicado en el Primer libro venezolano de literatura, ciencias y bellas artes (1895), Los extranjeros en Venezuela: su admisión, su expulsión, Jurisprudencia médica venezolana y Estudio de Medicina Legal en relación con la Ley venezolana sobre el matrimonio.

(Tomado de OCEC, t. 8, pp. 171-172).