Mariano Fortuny I Marsal (1838-1874)
Pintor aguafuertista español. Desde pequeño mostró dotes para la plástica y estudió en la Academia de Bellas Artes de Barcelona, con Lorenzale y Milá. Pensionado en Roma durante 1858, profundizó en el estudio de tipos populares de la campiña romana. Viajó a Marruecos en 1859 con el objetivo de pintar un gran cuadro de circunstancia, luego llamado La batalla de Tetuán. Este viaje colmó de motivos al artista, que allí bosquejó La batalla de Was-Rad; una obra que hizo saltar “lágrimas agradecidas” a José Martí por el bien que recibía al contemplarla.[1]
Plasmó en sus óleos y acuarelas un cromatismo por lo que se le considera preimpresionista. Figuran entre sus obras más notables: Odalisca, Fantasía árabe, La playa de Pórtici (“¡parece una cesta de rayos de sol este cuadro dichoso!”),[2] Niños en un salón japonés, Corriendo la pólvora, La elección de modelo, El encantador de serpientes (“un juicio de la vida”)[3] y La vicaría, considerada su obra maestra por lo perfecto de la composición, tipo y colorido.
Para Martí, “el célebre pintor catalán […] halló modo de fijar en el lienzo la luz, la distancia y el ambiente”,[4] por eso consideraba a “este audaz creador”,[5] “el sabio de la gracia”,[6] el “vencedor de la luz”,[7] que “pudo unir sin trabajo visible la fuerza y la gracia”,[8] “el único pintor que pobló de aire sus telas”,[9] “el poeta de la verdad y el pintor del siglo” y “el más original, el más humano de los pintores modernos, y uno de los más excelsos y elegantes de todos los tiempos”.[10] En definitiva, “el pintor en quien parece haberse reconocido nuestro siglo”.[11] Martí le dedicó dos textos a Fortuny. Uno publicado en The Hour, Nueva York, el 20 de marzo de 1880 y otro en The Sun, Nueva York, el 27 de marzo de 1881. Véase la traducción de los artículos “Fortuny” y “Mariano Fortuny” (OCEC, t. 7, pp. 50-52 y 393-406).
Como dato interesante, Fortuny era el pintor preferido de nuestra Juana Borrero.[12]
[Tomado de OCEC, t. 7, p. 464. (Nota modificada por el E. del sitio web)].
Otro texto relacionado:
- David Leyva González: “Primer estudio sobre Fortuny” y “El segundo y más importante estudio sobre Mariano Fortuny”, Notas de un poeta al pie de los cuadros, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2016, pp. 123-126 y 173-180, respectivamente.
Notas:
Véase Abreviaturas y siglas
[1] JM: “[Fragmento relacionado con los textos para The Hour]”, Nueva York, 3 de enero-21 de febrero de 1880, OCEC, t. 7, p. 18.
[2] JM: “Exhibición en New York de los pintores impresionistas franceses”, El Partido Liberal, México, 20 de julio de 1886, OCEC, t. 24, p. 77. Esta obra al igual que El encantador de serpientes ejerció una particular fascinación en José Martí. Consúltese lo que sobre la misma, el Maestro escribió en las crónicas “Mariano Fortuny”, “El millonario Stewart y su mujer” y “El arte en Nueva York”, publicadas en The Sun, Nueva York, el 27 de marzo de 1881, en El Partido Liberal, México, el 12 de noviembre de 1886 y en La Nación, de Buenos Aires, el 22 de junio de 1887. Véanse en OCEC, tt. 7, 24 y 25, pp. 405-406, 285-286 y 272-273, respectivamente. (N. del E. del sitio web).
[3] JM: “El arte en Nueva York. Venta de la famosa galería Stewart”, La Nación, Buenos Aires, 22 de junio de 1887, OCEC, t. 25, p. 271.
[4] JM: “Sección constante”, La Opinión Nacional, Caracas, 20 de enero de 1882, OCEC, t. 12, p. 154.
[5] JM: “La Galería Stebbins” (traducción), The Hour, Nueva York, 17 de abril de 1880, OCEC, t. 7, p. 70.
[6] JM: “La revolución del trabajo”, La Nación, Buenos Aires, 7 de mayo de 1886, OCEC, t. 23, p. 89.
[7] “El arte en Nueva York. Venta de la famosa galería Stewart”, ob. cit., p. 264.
[8] Ibíd., p. 271.
[9] Ibíd., p. 272. Esta característica tan particular de la obra de Fortuny fue señalada también por José Martí en sus artículos “Mariano Fortuny” y “Arte aborigen”, publicados en The Sun, Nueva York, el 27 de marzo de 1881 y en La América, Nueva York, en enero de 1884. (OCEC, tt. 7 y 19, pp. 399-400 y 47).
[10] JM: “Mariano Fortuny” (traducción), The Sun, New York, 27 de marzo de 1881, OCEC, t. 7, pp. 393 y 406, respectivamente).
[11] “El arte en Nueva York. Venta de la famosa galería Stewart”, ob. cit., p. 264.
[12] Juana Borrero: Poesías, ensayo introductorio y compilación de Fina García Marruz, La Habana, Instituto de Literatura y Lingüística, 1966, p. 31.

