Vendrá la muerte

Vendrá la muerte a transformar el lila
reminiscente de tus trajes idos,
sorpresa será el césped conocido
y la taza en tu mano ya dormida.

Barroco el reverbero que encendía
la seda antigua de tu bata oscura,
no dorará el sonido y la dulzura
de las madrugadoras cucharillas.

Perderé tu manera de llamarme
que me hizo desear aún otro rato
en la tarde más fiel poder quedarme.

Y en traje nauseabundo y desasido
perderé la honda sombra, que no el árbol,
perderé lo que había ya perdido.

Fina García Marruz 

Tomado de La noche en el corazón, en Las miradas perdidas (1951), Obra poética, prólogo de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2008, 2 t., t. 1, pp. 80-81.