Una dulce nevada está cayendo

y las oscuras tardes
me atraen, cual si mi patria fuera
la dilatada sombra[1]

José Martí

Una dulce nevada está cayendo
detrás de cada cosa, cada amante,
una dulce nevada comprendiendo
lo que la vida tiene de distante.

Un monólogo lento de diamante
calla detrás de lo que voy diciendo,
un actor su papel mal repitiendo
sin fin, en soledad gesticulante.

Una suave nevada me convierte
ante los ojos, ironistas sobrios,
al dogma del paisaje que me advierte

una voz, algún coche apareciendo,
mientras en lo que miro y lo que toco
siento que algo muy lejos se va huyendo.

Fina García Marruz

Tomado de Las oscuras tardes, en Las miradas perdidas (1951), Obra poética, prólogo de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2008, 2 t., t. 1, p. 25.

 


Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1]                         “—Y las oscuras
Tardes me atraen, cual si mi patria fuera
La dilatada sombra”.
(JM: “Hierro”, Versos libres, OCEC, t. 14, p. 106).