Leerte no es entender
lo que en español dijiste
y en el silencio escribiste.
No es entenderte leerte,
hijos quieres, no lectores,
ni hay modo de comprenderte
sin pasar por tus rigores,
que otros son los resplandores
que en el español pusiste
y en el silencio escribiste.
Porque de escribir el arte
tuviste con gracia suma,
no finjamos adorarte
por los signos de tu pluma,
que es muy otra la fortuna
que en el español pusiste
y en el silencio escribiste.
Espanta que sea lectura
el Monte a donde subiste
sin otra literatura
que la Llama en que ardiste
cuando el Cántico que oíste
al español lo prendiste,
con silencio lo dijiste.
Silencio divino, idioma
callado de amor, de España
el Cancionero retoma
transparentando su entraña
con la canción más extraña:
la que al español dijiste
y al silencio le escribiste.
Tomado de Versos de la nueva casa (1991-1992), Obras 10. Poesía 3, prólogo, compilación y notas de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2011, p. 167.
Notas:
Véase Abreviaturas y siglas
[1] San Juan de la Cruz (1542-1591).

