MUERTA EN MAYO
I
Ya latiendo tu cuello acongojado
y tu respiración cálida y viva,
abres cárcel de amor, donde cautiva
sierpe de luz acecha tu costado.
Ya borrando mi sueño maniatado
dardo o sollozo de tu voz reciba
la entraña de mi rosa pensativa
creciendo en el silencio iluminado.
Que tu minuto en sangre abierto al cielo
ya presiente la azul punta de hielo
que punzará la angustia de tu viaje.
Clarín de plumas rotas, agua herida
que penetrando el cauce de tu vida
elegirá tu póstumo paisaje!
II
Vuelve por esta espina punzadora,
blanca de luna y húmeda de helecho;
acoge a las tinieblas de mi pecho
tu cuerpo, ya en volandas de la aurora.
Pisa mi estéril tierra labradora,
reino de espuma, esquina del acecho,
donde mi voz sonámbula en barbecho
sigue tu blanca huella veladora.
Que en el mundo del agua adormecida
quede tu forma tibia, flor en siesta
celestemente para siempre hundida.
Hecha cólera muda, en la respuesta
que da al oscuro germen de mi vida
la soledad de mi alma descompuesta.
III
Por dónde andabas tú, dama de olvido,
quebradora de espejos, voz ardida;
qué aire súbito invade la dormida
luna de mi silencio dolorido?
Qué alto color de nardo interrumpido
ciega mi alma y llagas de mi herida
baña de luz, envuelve en la aterida
pauta de limpio, cálido sonido?
Qué beso intacto sube hasta mi boca
gustadora de helada transparencia;
qué nuevo ayer cantando desemboca
donde niega al silencio su apariencia
la no nacida flauta que convoca
a la boda de mi alma con tu ausencia?
Tomado de Diez poetas cubanos 1937-1947, antología, prólogo y notas de Cintio Vitier, La Habana, Ediciones Orígenes, 1948, pp. 102-103.
Véase Abreviaturas y siglas

