Oye el violín apetecido como el pan. Mira qué fino fuego, su amistad. Toca la espalda, el mármol de la luz. Huele tus frescos ramos de juventud. Amor. ¿Es que te vi, que se te puede ver? ¡Agua esbelta de esbelto frenesí!
Tomado de Luz ya sueño (1938-1942), Obras 8. Poesía 1, compilación, prólogo y notas de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2007, p. 69.