VIRGEN MARÍA [1]

     Madre mía de mi vida y de mi alma,
dulce flor encendida,
resplandeciente y amorosa gasa
que mi espíritu abriga:

     Serena el escozor que siento airado,
que tortura mi vida,
¡qué tirano!
¡que[2] sidera el alma mía!

     ¡Se rebela,[3] maldice,
no quiere que yo viva
mientras la Patria amada
encadenada gima!

     Un gran dolor la sigue
como al hombre la sombra fugitiva,
y los dos me acompañan
junto con la fatiga.

     Mata[4] en mí la zozobra
y entre las nubes de mi alma brilla…
¡el peregrino muera!
¡que la Patria no gima!

José Martí

[Mc. en CEM]

Tomado de José Martí: “Virgen María”, Poemas en hojas sueltas, Obras completas. Edición crítica, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2007, t. 16, p. 177.


Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1] Mecanuscrito en tinta azul.

[2] El signo añadido con tinta negra.

[3] Tachado a continuación: “palidece”.

[4] Tachado al inicio de este verso: “y entre las”.