Descansan en el seno de la patria Que con valor heroico defendieron Oponiendo los pechos generosos Del enemigo al sanguinario acero!
Quizás nos culpan de mirar pasivos La agonizante convulsión de un pueblo, Que pugna en vano por romper el yugo Que lo mantiene, a su pesar, sujeto!
Quizás ¡baldón mortal! nos juzgan cómplices Del tirano, vencidos por el miedo, Y al hijo espurio de la mártir Cuba Fulminan ya, terrible su desprecio!
Nuestros hermanos los que sufren vivos, ¿Por siempre ¡ay! siempre gemirán abyectos? ¿Será para el país que defendisteis Estéril ¡ay! el sacrificio vuestro?…
¡No es posible! ¡Esperad! ¡quizás no tarde De la batalla entre el confuso estruendo De ¡Libertad! el anhelado grito En conmover vuestros sagrados restos!
Tomado de Juana Borrero: Poesías, ensayo introductorio y compilación de Fina García Marruz, La Habana, Instituto de Literatura y Lingüística, 1966, p. 68