Conferencia Internacional Americana. Convocada en julio de 1888 por el gobierno de Estados Unidos bajo la presidencia de Benjamin Harrison, autorizado por ley del Congreso de ese año en 1888 que fijaba los siguientes objetivos: “discutir y recomendar a los respectivos gobiernos la adopción de un plan de arbitraje para el arreglo de los desacuerdos y cuestiones que puedan en lo futuro suscitarse entre ellos; de tratar de asuntos relacionados con el incremento del tráfico comercial y de los medios de comunicación directa entre dichos países; de fomentar aquellas relaciones comerciales recíprocas que sean provechosas para todos y asegurar mercados más amplios para los productos de cada uno de los referidos países”.
El impulsor del encuentro fue el secretario de Estado, James G. Blaine, quien había hecho ese intento en 1884, durante su corto paso por ese mismo cargo bajo la presidencia de James A. Garfield. Los objetivos básicos para el gobierno estadounidense eran una unión aduanera, aumentar las comunicaciones marítimas, uniformar los sistemas de pesos y medidas, así como los derechos de las patentes, marcas y propiedad literaria, la adopción de una moneda común de plata y un convenio de arbitraje.
Se efectuó entre el 3 de octubre de 1889 y el 19 de abril de 1890 en Washington. Participaron 17 países invitados.
José Martí advirtió de inmediato la intención estadounidense de desplazar del continente a las potencias rivales europeas y someter a las repúblicas latinoamericanas a su hegemonía, además del creciente deseo en muchos sectores de aquel país de anexar a Cuba.
Por eso siguió atentamente este evento desde sus preparativos (Retamar lo considera “su cronista más lúcido e implacable”),[1]
y escribió 13 artículos para los diarios La Nación, de Buenos Aires, y El Partido Liberal, de México.
Ante los delegados latinoamericanos a la Conferencia, el 19 de diciembre de 1889, Martí pronunció el discurso “Madre América” como parte de su acción contra el expansionismo de la incipiente potencia imperialista. Además de enviar 17 “cartas definidoras”,[2] dirigidas a Manuel Mercado, Gonzalo de Quesada, Miguel Tedín, Serafín Bello y Roque Sáenz Peña. La Conferencia dio lugar a la proyección martiana de un proyecto antimperialista que implicaba el rápido alcance de la independencia cubana y la concertación de los pueblos y gobiernos latinoamericanos para impedir una acción que pondría en peligro sus soberanías.
De acuerdo con Sotero Figueroa, “el Congreso Pan-Americano […], en realidad, no era otra cosa que una especie de Liga mercantil que tendía a la subordinación tácita del Continente del Sur por y para la política e intereses de la república del Norte. Por fortuna, la mayoría de los representantes de nuestra América —con Martí inspirador— vieron claro en el asunto no bien empezaron las deliberaciones sobre reciprocidad, y se volvió todo agua de borrajas”.[3]
Véase el ensayo de Manuel Galich, “Martí y el panamericanismo: propósito de un siglo”, Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1980, no. 3, pp. 308-321.
[Tomado de OCEC, tt. 30 y 14, pp. 223 y 360, respectivamente. (Nota modificada por el E. del sitio web)].[4]
Notas:
Véase Abreviaturas y siglas
[1] Roberto Fernández Retamar: “Martí y la revelación de nuestra América”, Anuario Martiano, La Habana, Sala Martí de la Biblioteca Nacional, no. 5, p. 50.
[2] Juan Marinello: “Balance y razón de una universalidad creciente. El antimperialismo de José Martí”, 18 ensayos martianos, La Habana, Ediciones Unión y Centro de Estudios Martianos, 1998, p. 122.
[3] Sotero Figueroa: “Calle la pasión y hable la sinceridad” (La Doctrina de Martí, Nueva York, VI, 15 de febrero de 1897), Anuario Martiano, Sala Martí de la Biblioteca Nacional, La Habana, 1976, no. 6, p. 217.
[4] Bibliografía:
- “Conferencia Internacional Americana”, José Martí. Dos congresos. Las razones ocultas, selección y presentación del Centro de Estudios Martianos; estudios complementarios de Ángel Augier y Paul Estrade, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1985, pp. 13-141.
- Ángel Augier: “Martí: tesis antimperialista en la cuna del panamericanismo”, Casa de las Américas, La Habana, enero-febrero 1974, pp. 52-64. (Acción y poesía en José Martí, La Habana, Centro de Estudios Martianos/Editorial Letras Cubanas, 1980, pp. 91-129; José Martí. Dos congresos. Las razones ocultas, ob. cit., pp. 185-210).
- Florencia Peñate Díaz: José Martí y la primera Conferencia Panamericana, La Habana, Editorial Arte y Literatura, 1977.
- Francisco Pérez Guzmán: “Alerta martiana”, Verde Olivo, La Habana, 1º de febrero de 1981. Visión de Martí en la Primera Conferencia Internacional Americana.
- Florencia Peñate Díaz: “José Martí a cien años del Congreso de Washington”, Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1990, no. 13, pp. 163-174.
- Alfonso Herrera Franyutti: “‘Aquel invierno de angustia’: la primera Conferencia Internacional de Washington ante la América de José Martí”, Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1990, no. 13, pp. 175-197.
- Pedro Norat Soto: “Para vencer la fuerza con habilidad”, Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1990, no. 13, pp. 212-224.
- Rafael Cepeda: “Algunos rostros en la Conferencia Internacional Americana”, Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 1990, no. 13, pp. 225-243.
- Roberto Fernández Retamar: “Un Congreso en días culpables”, Revolución y Cultura, La Habana, enero de 1990. Sobre la Conferencia Internacional Americana. Washington, 1889.
- Salvador E. Morales: Primera Conferencia Panamericana. Raíces del modelo hegemonista de integración, México, Centro de Investigación Científica Ing. Jorge L. Tamayo, A.C., 1994.
- Benito Albisa Novo: “El periodismo martiano: la Conferencia Internacional Americana”,Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2015, no. 38, pp. 303-312.
- Rodolfo Sarracino: “La labor periodística y diplomática de José Martí en la ConferenciaInternacional Americana”, José Martí, cónsul argentino en Nueva York (1890‑1891). Análisis contextual, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2018, pp. 47-68.
- Jacques‑FrançoisBonaldi: “¡Cuando ‘Madre América’ levantaba ronchas!”, La Habana, Anuario del Centro de Estudios Martianos, 2022, no. 45, pp. 123-133.

