Heinrich Heine; Heinrich Christian Johann Heine (1797-1856)

Poeta alemán de origen he­breo. Es considerado una figura destacada del movimiento romántico en Europa, considerado figura destacada del movimiento romántico en Europa. Su célebre Intermezzo lírico apareció en 1823.[1] Viajó por Inglaterra, Italia y Francia, adonde fue atraído por la Revolución de 1830. De ideas liberales, escribió importantes artículos que fueron prohibidos en Alemania. Su poesía, lírica a la vez que irónica e impregnada de un espíritu crítico, ejerció gran influencia sobre sus contemporáneos y en generaciones posteriores. Entre sus obras figuran Historia de la religión y de la filosofía en Alemania (1835), El rabino de Bacharach (1840), Heinrich Heine sobre Ludwig Borne (1840), Atla Troll (1843), la sátira Alemania, cuento de invierno (1844), y el poemario Romancero (1851).

     En su crónica “Un drama terrible”, José Martí cuenta que George Engel, uno de los obreros anarquistas condenado a muerte, pocas horas antes de la ejecución, “arrebatado por el éxtasis, recitaba El Tejedor[2] de Heinrich Heine, como ofreciendo al cielo el espíritu, con los dos brazos en alto”,[3] y a continuación reproduce el poema.

     Véase el epígrafe “Martí, Bécquer, Heine” [4] correspondiente al ensayo de Fina García Marruz: “Bécquer o la leve bruma”;[5] y el ensayo de Cintio Vitier: “Heine dialogado” (1954).[6]

[Tomado de OCEC, t. 27, p. 273. (Nota modificada por el E. del sitio web)].


Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1] Entre sus traductores al español aparece el abogado y bibliógrafo cubano Néstor Ponce de León, amigo de José Martí. (N. del E. del sitio web).

[2] “Los tejedores silesianos”.

[3] JM: “Un drama terrible”, La Nación, Buenos Aires, 1ro. de enero de 1888, OCEC, t. 27, p. 80.

[4] Hablar de la poesía, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986, pp. 62-76.

[5] Revista de la Biblioteca Nacional José Martí, La Habana, enero-abril de 1971, pp. 87-143. Publicado en Separata; Hablar de la poesía, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 1986, pp. 9-80.

[6] Obras 4. Crítica 2, prólogo de Enrique Saínz, La Habana, Editorial Letras Cubanas, 2001. pp. 50-56.