Liceo Artístico y Literario de La Habana. Fundado en 1844, a iniciativa de José de Imaz, José Miró y Ramón Pintó, quienes, como miembros de la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia, solicitaron al gobernador de la Isla la transformación de esa sociedad en liceo. Su objetivo estuvo orientado al fomento de las letras y las bellas artes. Ofreció clases de diversas materias tanto humorísticas como científicas. Estructurado bajo el patronato del capitán general de la Isla, Leopoldo O’Donell, contó con un presidente, cuatro conciliarios, un contador, un depositario, un secretario —cargo que desempeñó en una oportunidad Rafael María de Mendive— y sus vices correspondientes. Estuvo integrado por las secciones de Literatura y Lenguas, Ciencias, Música, Pintura, Escultura, Arquitectura y Declamación. Su primer presidente fue José María Herrera y Herrera, conde de Fernandina.
Entre agosto de 1848 y noviembre de 1849 apareció El Artista, órgano oficial de esta institución. Más tarde, en 1858, comenzó a publicar irregularmente, El Liceo de La Habana. El 27 de enero de 1860 celebró la asociación su acto más trascendente: la coronación de Gertrudis Gómez de Avellaneda, en el Teatro Tacón. A partir del 10 de octubre de 1868 las actividades del Liceo fueron extinguiéndose; muchos de los cubanos que ocupaban sus puestos directivos abandonaron La Habana, en algunos casos hacia el extranjero, y en otros por haber ingresado en las filas del Ejército Libertador.
(Tomado de OCEC, t. 3, p. 291).

