Roque Sáenz Peña (1851-1914)
Poco después de graduarse de Derecho en la Universidad de Buenos Aires, fue elegido diputado y desde 1878 presidió el Consejo Provincial de Buenos Aires. En la guerra entre Chile y Perú (1879-1883), se puso al frente de un batallón de voluntarios y peleó a favor de este último país hasta ser herido y hecho prisionero. Después de permanecer un tiempo en Chile retornó a la Argentina y reanudó sus actividades políticas. Ocupó los cargos de secretario de Estado, embajador en Montevideo y en España, ministro de Relaciones Exteriores y senador, posición esta a la que renunció para no combatir a su padre, que había sido elegido Presidente de la República, y se retiró de la política.
Más tarde, en 1889, fue delegado para representar a su país en Washington en la Conferencia Internacional Americana, donde combatió con valentía las pretensiones norteamericanas. Allí conoció a José Martí, quien entonces desempeñaba el cargo de cónsul de la Argentina en Nueva York, y admiró al porteño por sus ideas americanistas, además de recomendarle a Gonzalo de Quesada y Aróstegui, para que le sirviera como secretario particular.
Durante la Guerra Hispano-Cubana-Norteamericana, los españoles residentes en Buenos Aires celebraron un mitin en el que pronunció un vibrante discurso a favor de España. Estuvo de embajador en Roma, y en 1910 fue elegido Presidente de la Nación. Murió respetado y admirado, dos años antes de terminar su periodo presidencial. (Luis García Pascual: Entorno martiano, La Habana, Ediciones Abril, 2003, p. 227).
Otro texto relacionado:
- Rodolfo Sarracino: José Martí, cónsul argentino en Nueva York (1890-1891). Análisis contextual, La Habana, Centro de Estudios Martianos, 2018.

