Mark Twain (1835-1910)

Seudónimo del escritor estadounidense Samuel Langhorne Clemens. Se dedicó al periodismo y a la literatura a partir de 1862, y publicó sus crónicas en el Territorial Enterprise, de Virginia, Nevada. Sus largos viajes por las islas de Hawái le inspiraron memorables conferencias de carácter humorístico. Viajó también a Egipto y Palestina, además de Inglaterra. Entre sus obras se destacan Las aventuras de Tom Sawyer (1876); Las aventuras de Huckleberry Finn (1885), considerada su obra maestra; Un yanqui en la corte del rey Arturo (1889);[1]  y Tom Sawyer detective (1894). José Martí lo valoraba como “el primer humorista norteamericano”, que tenía “la melancolía incurable de todos los que conocen a los hombres profundamente”.[2]  (Tomado de OCEC, t. 23, p. 239).

Textos relacionados:

  • Mary Cruz: “Lo que Martí dijo de Mark Twain”, El Caimán Barbudo, La Habana, enero de 1977.
  • Ariela E. Schnirmajer: “José Martí como lector de Mark Twain”, Anuario del Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2007, no. 30, pp. 123-129.

Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1] “Hay párrafos en el libro de Mark Twain que dan deseos de ponerse en camino para Hartford, a darle la mano, Por los hombres ha levantado bandera, y se lo agradecerán los hombres. En las bibliotecas, el Quijote estará bien, y el Yanqui junto. Hay adargas y viseras en los dos, y se parecen en la burla magnífica; pero el Quijote es lo que es, pintura sabia y dolorosa de la vida del hombre, y el Yanqui, esforzado por la indignación, es una batalla a lo vaquero, con lazo y revólver como la de su héroe contra sir Lagramor, en pro de la majestad y corona del hombre llano y libre”. (JM: “En los Estados Unidos. Clubs y libros”, La Nación, Buenos Aires, 12 de marzo de 1890, p. 460).

[2] JM: “El Día de Gracias”, La Nación, Buenos Aires, 11 de enero de 1885, OCEC, t. 17, pp. 283 y 293, respectivamente.