Ferdinand Victor Eugène Delacroix (1798-1863)

Pintor francés. Se le considera el principal representante de la escuela romántica francesa. Desde muy joven sintió atracción por la obra de Rubens y los grandes maestros venecianos. En el Salón anual de 1822 fue premiada su obra Dante y Virgilio en los infiernos.

     Viajó a Marruecos como diplomático, lo que le sirvió de inspiración. Realizó la decoración de la Biblioteca de la Cámara de Diputados francesa. Pueden citarse, entre sus obras de importancia, Las matanzas de Kíos (1824), La muerte de Sardanápalo (1827), La libertad guiando al pueblo (1830) y La entrada de los cruzados en Constantinopla (1841).

     Para José Martí, “el gran pintor Delacroix”[1] “pintaba sus tigres como si él lo fuese”.[2] 

[Tomado de OCEC, tt. 24 y 28, pp. 378 y 279-280, respectivamente. (Nota ligeramente modificada por el E. del sitio web)].


Notas:

Véase Abreviaturas y siglas

[1] JM: “Sección constante”, La Opinión Nacional, Caracas, 28 de febrero de 1882, OCEC, t. 12, p. 227.

[2] JM: “La revolución del trabajo”, La Nación, Buenos Aires, 7 de mayo de 1886, OCEC, t. 23, p. 89. En una crónica titulada “Carta de los Estados Unidos. Muerte de Bancroft y de Windom”, publicada en El Partido Liberal, México, el 25 de febrero de 1891, Martí reafirma este juicio: “Delacroix, un león que hiela y un tigre que salta”. (Otras crónicas de Nueva York, investigación, introducción e índice de cartas de Ernesto Mejía Sánchez, La Habana, Centro de Estudios Martianos y Editorial de Ciencias Sociales, 1983, p. 165).